Escritos de Felipe Barría
Papito
Despertó temprano por la mañana como cualquier día de la semana. Apago el despertador y vio la hora en colores rojos digitales.
Fue a la cocina, se preparo un pan tostado con mantequilla que fue triturando mientras salía de la casa para ir a dejar a sus hijitas al colegio. Se subieron al auto y partieron. Cuando llegaron a la escuela, sus hijas se inclinaron hacia delante y le dieron un beso en la mejilla recién afeitada. Dijeron “Chao Papi que tengas un buen día” y se alejaron con sus mochilitas con rueditas, hasta perderse por entremedio de un mar de niños con uniformes azules.
Avanzo por la avenida, abrió la ventana y sintió su pelo flotar en el aire. Movió la perilla de la radio y busco una estación que fuera de su agrado. Desde los parlantes sonaba una canción de cumbia que cantaba en voz baja con la cara sonriente. Se dirigió a una estación de servicios, estaciono el auto y camino hasta el punto de comidas. Entro, sintió el fuerte aroma a café y saludo a un par de colegas que tomaban el desayuno.
Se acerco.
-Buenos días caballeros- dijo.
Los tipos no respondieron, alzaron el brazo con los ojos pegados a la televisión.
-¿Que paso, que paso?- Dijo dándose vuelta al televisor.
Vio las imágenes y llevaban preso a un joven de unos diecisiete años, iba con la cabeza agachada y pegando patadas a las personas que obstruían su paso.
-Se paso- añadió un colega- Hoy en día los jóvenes no tienen ningún respeto.
-Cría cuervos y te sacaran los ojos- Agrego otro que daba pequeños sorbos a su taza de café.
Pensó en que esa realidad estaba lejos de afectarle. Se sintió orgulloso de su labor como padre y se alejo.
Entró al auto, agarró el diario que estaba en el asiento del copiloto y le echó una mirada a la portada. Se intereso en un artículo y buscó la página. Golpearon su ventana, miro al lado y observo a dos jóvenes solicitando un viaje.
-Oiga caballero, ¿está de servicio?
Los miro a la cara y vio que el que estaba parado a la derecha tenia un asqueroso herpe en el labio.
-Yo-responde confundido- estaba en mi hora libre pero…-oscila- creo que puedo hacer una excepción.
Los chicos caminan a la parte trasera del auto, tratan de abrir la puerta. No cede. El conductor sube el pestillo. Entran.
- ¿A donde los llevo?
- Siga derecho, nosotros le vamos diciendo- agrego el otro.
Jaló la palanca amarilla hacia abajo y el taxímetro marco los primeros dígitos.
Acelero. Los jóvenes atrás vociferaban. El de la ventana de la izquierda llevaba una visera roja y miraba el paisaje en movimiento. Dibujaba en el vaho símbolos parecidos a los que estaban afuera de la casa del conductor y que tanto le molestaban. Un día, antes de ir a dejar a sus hijas al colegio vio que su pared de entrada estaba completamente rayada y pego un grito enorme al cielo. Maldijo. Después, indignado, fue a una tienda de pinturas a comprar tarros del mismo color que el de su muralla. Llegó a su casa y esparció la brocha hacia arriba y abajo hasta borrar esos símbolos desconocidos.
-Disculpe Caballero, ¿como se llama usted?
Miró de reojo por el espejo retrovisor y respondió.
-Jonny… Jonny Gómez. ¿Por que?- levantaba una ceja.
-No nada, solo preguntaba no más.
El taxímetro marcaba 2500 pesos.
- ¿Adonde van, jóvenes?
- Un poquito más allá, es que no sabemos bien la dirección. Siga derecho no mas- Dice el chico de visera roja, tapándose la boca con la mano.
- -Bueno señor, usted manda- respondió irónicamente.
Siguió derecho.
-Señor, puede subirle un poquito el volumen a esta canción por favor.
-Mmm….., esta bien.
Movió la perilla a la derecha y el sonido fue aumentando progresivamente. Sonaba “Viaje sin rumbo” de Tiro de gracia. Los jóvenes de atrás conversaban algo en secreto. El tipo de la visera coloco la mochila sobre sus piernas, abrió el cierre y saco un revolver gastado de color metálico oxidado. Lo guardo por debajo de su mochila y le coloco el seguro.
-Cabros, le voy a bajar un poco el volumen por que no escucho el radio.
Nadie respondió. Movió la perilla hacia la izquierda y la música fue disminuyendo.
-Señor se puede fumar dentro del auto.
El taxímetro marcaba 5000 pesos.
-Bueno, esta bien- dijo dubitativo- pero abran las ventanas, por que si me queman el asiento, les cobro el doble. Ya están advertidos-agrego, en tono amenazante.
El joven de la derecha saco una cajetilla del bolsillo. La abrió y coloco un cigarrillo en sus labios con herpes.
-Caballero ¿tiene fuego?
-Si.
Alzo su mano hacia el botoncito encendedor y espero a que este saltara. Lo agarro y lo paso para atrás mientras conducía afirmando el volante con una mano.
-Cuidado que esta caliente- dijo.
El joven de la derecha recibió el encendedor y prendió el cigarro. Dio una calada. Bajo un poco la ventana y echo las cenizas al aire.
- Oiga señor quien es esa niñita que sale en la foto- Pregunto el tipo con visera roja.
- Mi hija mayor- respondió sonriendo- Es preciosa ¿cierto?
- Si, es súper bonita, se parece caleta a usted.
- …
- Puede doblar aquí a la derecha, porfa.
Dobla. Acelera. Coloca tercera. Pasa un auto que iba demasiado lento.
El Taxímetro marcaba 8000 pesos.
- Cabros si ven a un policía tienen que tirar el cigarro, por que esta estrictamente prohibido fumar dentro de un taxi.
- Si señor, no se preocupe, si la hacemos piola nosotros.
El tipo de la derecha esbozo una sonrisa y agregó- La hacemos de vivo, de shoro.
Luz roja, el auto frenó.
-Disculpe señor ¿le puedo hacer una pregunta de ingenio?
-Eh no soy muy bueno para esas cosas, pero haber dígala no mas.
- Usted necesita llegar a un camino.
-¿ya?
-Pero no sabe como hacerlo y se encuentra con dos tipos, uno dice la verdad y el otro miente. Usted tiene derecho a formular una sola pregunta. ¿Cual seria? Considere que tiene que llegar a ese camino y solo una de esas dos personas le puede dar la información adecuada.
-Esta difícil, me la dejaste pelua cabrito. Haber- dice pensando, llevándose el dedo índice a la sien.
-¿Se rinde señor? ¿Le Gano la pregunta acaso?
-Mas respeto cabrito por que si quiero te bajo ahora mismo.
-No vale la pena ponerse agresivo caballero, ¿lo sabe o no?
-Diría… ¿es cierto que este es el camino correcto?
El joven de visera aplaudió y dijo.
-Wenaaaa, esa era la respuesta. Parece que usted no es nada de tonto.
-No po cabrito, si cuando ustedes van yo…
-¿Vengo de vuelta?- Repuso mirándolo a los ojos por el espejo retrovisor.
-Si, si eso- respondió con extrañeza.
Miró al taxímetro y se dio cuenta de que estaba en una cifra muy elevada. Todas estas preguntas lo estaban distrayendo demasiado. Tenía hambre. El estomago le crujía, deseaba con toda su alma dejar a los jóvenes en su destino para poder ir a saciar el hambre, comerse un completo gigante en alguna picada.
Escuchaba que los jóvenes de atrás hablaban en clave, disminuyo la velocidad y busco un lugar para poder estacionarse.
-¿Por que disminuye la velocidad?
Empezó a sudar, estaba nervioso. Sus manos transpiraban y dejaban el volante resbaladizo. Miro hacia atrás con nerviosismo, agarro el radio y busco respaldo de sus amigos. Dijo “Charlie 3” miro para atrás con desconfianza y grito.
-El taxímetro va en 25 lucas y siento que me estoy dando vueltas como un imbecil. Tienen la plata o no por la mierda.
El joven con visera saco el seguro de la pistola por debajo de la mochila.
- No se, no se, ya maneje no mas, diríjase hasta donde le decimos. Pare de hacer preguntas hueonas.
- Como que preguntas hueonas, cabro de mierda. Se bajan ahora mismo.
Disminuyo la velocidad a 20 Km. por hora y se estaciono al lado de un terreno baldío. Afuera el polvo nublaba las ventanas.
-Ya viejo conchetumadre- grito el joven de visera- Si parai el auto te rajo ahora mismo culiao maricon hijo de perra- Le coloco el revolver al lado del estomago- ahora iremos a otra dirección, así que mas te vale apagar la weaita del taxímetro por que andamos patos.
Jonny con sus brazos temblando hizo caso de las peticiones del joven. Bajo la palanca amarilla.
-Por favor no me hagan daño, si quieren no me pagan nada- decía con la voz quebrada- pero porfav…
-Ya conchetumadre, entonces sigue las indicaciones que te vamos dando- Le pega un combo en la cara y le parte el labio. Chorreaba sangre.
Sentía el revolver hundirse en el lado lateral de su estomago y pensaba en su familia, en sus hijas y en su admirable señora que amaba tanto. El sudor le brotaba por el cuerpo, caia por la frente y chocaba con sus labios temblantes.
-Mira maricón culiado, metete por esta calle a la derecha, vamos a la población Esperanza casa 117 y no me hagáis repetírtelo por que o si no te mato ahora mismo conchetumadre.- Gritaba exaltado con la pistola tiritando.
- Ya escuchaste hueono- decía el tipo de labios con herpes- si no haci caso te vamos a pitiarte viejo maraco- le lanzo una patada en la cabeza, desde el asiento trasero, con sus “Nike Shocks”, se pego contra el manubrio y salio un diente volando.
Bip Bip
Esquibaba los autos. Recupero el control del volante y avanzo por la avenida.
Doblo por la calle que le indicaron con la respiración entrecortada. Jadeante. Su cara sangraba .Avanzo un par de metros y disminuyo la velocidad, puso neutro y estaciono el auto frente a la casa 117.
-Bájate rapio conchetumadre- decía el joven de visera abriéndole la puerta- cualquier paso en falso y te rajo viejo culiao, te rajo- le gritaba.
Caminaron a la casa. El tipo de la visera roja abrió la reja con sus llaves. Luego lo agarro del cuello y lo redujo llevando su cabeza hacia su cuerpo. El tipo con herpes llevaba la pistola y lo iba siguiendo detrás. Pasaron el jardín de cemento con plantas muertas. Jonny sangraba y manchaba el piso. Abrió la puerta mientras sostenía el cuello de Jonny y entro a la casa. Pasaron directamente al living comedor que era de un ambiente, tenía una mesa de madera gastada y un mantel lleno de manchas de comida. Avanzaron por el pasillo. El chico de la visera abrió delicadamente la puerta y esta se abrió de inmediato. En la pieza había una mujer de cuarenta años, acostada, delgadísima y con manchas rojas en la cara. Estaba agonizando.
-Mira viejo culeado, te acordai de ella conchetumadre-Le agarraba la cara aprentandola y apuntándola a la mujer.
Jonny no respondía, le brotaban las lágrimas y su cuerpo temblaba.
-Si que sabi quien es, es mi mamita hueon y esta a apunto de morirse. Tiene sida- explicaba llorando- Vo conchetumadre poco hombre estay aquí para hacerla feliz. Su último deseo antes de morir es hacer el amor contigo, así que bájate los pantalones y cumple por una vez en tu vida, Maricón.
Jonny entro a la pieza solo, espantado, cerro la puerta y se acostó al lado de su Ex mujer. La miro y pudo absorber todo el sufrimiento que irradiaban sus ojos pequeños. Sintió un vacío enorme y le acaricio el pelo. Ella lo miro desvaneciéndose y le dijo.
-Jonny, te eche tanto decenos.
Agarro su cara suavemente, palpo sus mejillas, se inclino y le beso la frente. Sin decirle nada agarro un cojín y se acostó al lado de ella escuchándola toser. La mujer lo agarro de la mano y le dijo que se marchara, el no le hizo caso y se quedo con ella. Pasó un rato, una hora más o menos y vio que estaba dormida. Le dio un beso de despedida en la mejilla, se levanto de la cama y abrió la puerta. Al salir de la pieza vio que Huguito estaba dormido, descansando, sentado en una silla, con su cabeza apoyada en sus brazos tatuados, con su visera roja y su pistola apuntando al suelo. Emitió el menor sonido posible, calculo sus pasos en silencio y se desplazo como un fantasma hacia la salida. Cruzo el patio de cemento, sigilosamente y vio su taxi afuera, en la calle con las puertas abiertas.
Dos Tazas De Amor ( Lo natural sobre lo artificial)
Esas dos tazas, encima del mueble de la cocina, esas dos tazas de café que preguntaste que si las prefería verde o amarilla, con leche o cortado, para luego reírte y decirme que elegí la opción correcta, ya que tu también hubieras elegido igual.
Hace mucho tiempo que no te veía, pero eras real, al fin. Te había soñado un montón de veces, hasta llegue a creer que había estado contigo (en la plaza de la esquina, en donde solía jugar con mis amigos cuando era mas chico), besándote.
La noche estaba helada, llevabas puesto ese hermoso chaleco verde de lana, raído, que te compre, mientras caminábamos por las rusticas ferias artesanales de Pichilemu, recuerdo que me dijiste, que ese chaleco era tu sueño, yo te mire a los ojos y logre captar un brillo indescriptible, metí las manos a mis bolsillos y me despedí de esa guitarra amarilla, que estaban vendiendo por solo siete mil pesos.
Te alcance la azúcar, que me dijiste que se encontraba en la despensa, en el segundo estante, al lado de la caja de te y hierbas diversas. Me sonreíste, y dijiste que a ti te gustaba con harta azúcar, por que te gustaban las cosas dulces, al igual que a mi y creo que es por eso que ahora estoy aquí, frente a ti, frente a esos ojos cafés, ese pelo castaño claro largo y esos labios que un día fui capaz de besar.
Comenzaste a verter la azúcar sobre las tazas amarillas, le pusiste cinco a cada una, fuiste hacia la cocina, le diste el gas, prendiste un fósforo y pusiste la tetera sobre el fuego. Me preguntaste, sobre que estaba haciendo ahora, que hace tanto tiempo que no nos veíamos, que por que no te llame, como lo había prometido, momentos antes de subirme al bus que nos llevaría de vuelta a la ciudad, pusiste cara de pena, como de que algo te faltaba, que sabias que te hacia feliz y mas importante aun, te hacia sentir querida y amada como tu querías. Como te lo encomendaba tu esencia de mujer.
Te respondí que estaba en la universidad, que era mi primer año, que estaba atrasado, por motivos x, no te aclare nada, te lo deje todo al aire. Te mire a los ojos y te dije que te llame, pero tu teléfono estaba apagado y la segunda vez que te llame sonó y luego se desvió, pensé que no querías hablar conmigo, pensé lo peor, te borre de mi teléfono y me dije una vez mas. “El amor no existe”.
Te acercaste hacia a mi, me dijiste que era un rollento, que el teléfono se te había cortado, por que no te quedaba batería, que fue una coincidencia que no deseabas que pasara en ese momento, miraste hacia el mar, y te despediste de todos tus recuerdos.
Me pasaste la taza caliente, humeante, me dijiste que tuviera cuidado que me podía quemar, me sonreíste, tomaste la tuya, también amarilla, le diste un sorbo y te declaraste como la cibarista mas grande del mundo. Me dio risa, te encontré de lo mas tierna, olvide la música que venia fuerte desde el living, comencé a pensar solo en ti, olvide la fiesta, la pancha, el Felipe, todos, olvide Jim Morrison que cantaba “love me two times” desde los parlantes del toca discos, olvide el vaso de ron, que estaba esperándome hace veinte minutos, olvide el pasado…. Me acerque, te tome de la cintura, sentí ese calor natural de tu piel, me sentí a gusto, me mirabas,, respirabas despacio y cerca, me acerque hacia tu oreja, te la rose con mi nariz, baje por tu mejilla… me dijiste que parara, que hace poco terminaste, que necesitabas un tiempo para pensar las cosas mejor, te reíste, me dijiste que no eras fácil y que me tomara el café, que se estaba enfriando, y que no servia de nada el tomárselo frió. Dueña de la razón.
Caminaste hacia la ventana, miraste hacia fuera, pensaste en algo, no se que, tal vez en el verano, en cuando estábamos los dos acostaditos, conversando cara a cara, mirándonos a los ojos por un largo rato, hacia frió, nos tapaba un chal que tenia de hace tiempo, llevabas el chaleco que te había comprado hace solo horas atrás, me mirabas a los ojos, querías adivinar lo que pensaba, ver el alma tal vez, me pasabas tu delgada y larga y suave mano por mi cara recién rasurada, decías que estaba suave, pero no tanto, te acercaste, cerraste los ojos y me besaste, nos dejamos llevar, desaparecimos del mundo…..
Te pregunte si te acordabas de ese día en que nos besamos por primera vez, te quedaste callada, tomaste un sorbo de café y dijiste fríamente, si, si me acuerdo. Miraste hacia fuera nuevamente, mirabas las estrellas, la luna llena, la iglesia gótica de al frente y ese edificio que se veía casi negro por el paso del tiempo. Camine hacia la ventana, te tome de la cintura cuidadosamente con las dos manos, te di un beso en el cuello, me dijiste que parara. Sigilosamente, te diste vuelta, me miraste a los ojos, detuviste el tiempo, tomaste mi mano mientras sonreías y me invitaste a viajar a un lugar mágico, lejos de la fiesta, pero cerca de tu alma.
Óleo sobre mármol
En este ensayo, se plantea el tema de como la estética representada en el arte renacentista, se manifiesta como uno de los procesos fundadores de el periodo moderno.
Para esto se analizaran las obras más importantes de los connotados artistas del renacimiento tales como Filippo Brunelleschi, Rafael, Miguel Angel, Leonardo Da Vinci y Sandro Botticelli para así poder reflexionar, de como se conecta el renacimiento y la modernidad en el arte.
Mientras la Edad Media daba sus últimos suspiros de supervivencia, en Italia comenzaba el nacimiento de un nuevo tipo de arte, que cambiaría las formas de ver la vida para siempre, este es denominado como el Renacimiento.
En primer lugar se debe señalar que el Renacimiento, se creó en el siglo trece en Italia en la ciudad de Florencia específicamente. Este tenía como principal propósito el desligamiento de la anticuada doctrina de la Edad Media en donde la realidad se percibía de una forma teocentrica, que giraba en torno a dios y a una verdad como la dueña de todas. De esta manera, a través del arte basado en la pintura y arquitectura Grecorromana, es que se fue representando una nueva forma de concebir la realidad, en donde era el sujeto que a partir de su interioridad y expresividad construía el entorno.
Pero, no era solo la llegada de una nueva corriente artística que buscaba el volver al origen de la cultura Grecorromana y desligarse del Gótico, si no que también constituyo concientemente un cambio de periodo histórico, del medio evo a la modernidad; en donde se buscaba el renacer después de haber muerto y florecer después de las tormentas abrumadoras del frío invierno.
Sin embargo, un gran constituyente de este nuevo periodo llamado Renacimiento no podría haber sido posible sin la intervención de los grandes artistas de su época tales como Leonardo Da Vinci, Rafael Sanzio, Miguel Ángel, Filippo Brunelleschi, Sandro Botticelli entre otros, es por esta razón que este ensayo sobre filosofía del arte o estética, plantea como pregunta principal, ¿De que forma se representa en los cuadros del arte renacentista la llegada de la creación de un nuevo periodo, conocido como La Modernidad?.
Entonces, el renacimiento, al ser considerado como uno de los pilares de la creación de la Modernidad, se puede desprender que posee las típicas características que distinguen esa época histórica a través de la sociedad, tales como la racionalidad, la autoconciencia, la mirada antropocéntrica y el espíritu de critica. Por lo mismo es que estos conceptos son los que flotan a través de las distintas obras de arte renacentistas y que se desean explicar para así poder resolver la problemática de la nueva posición del sujeto en la realidad.
Con el arte renacentista se creo la ley de la perspectiva, esto permitía representar al mundo tal como el hombre lo percibía. Fue Filippo Brunelleschi, el primer artista en exponer esta ley, basándose en su gran experiencia que tenia en las ciencias y matemáticas. Junto a la ley de la perspectiva o profundidad, es como este artista se fue inspirando en recrear los viejos escenarios de la Grecia e Italia clásica y así mismo demostrar de una forma estética la importancia del hombre y su corriente humanista en la arquitectura. De hecho, los teóricos de la época afirman que existe un gran grado analógico entre la arquitectura y la figura humana, por ejemplo, en las columnas que sostenían las construcciones renacentistas se dice que el capitel era la cabeza, el fuste el cuerpo y la base eran los pies.
Otro gran artista del renacimiento fue Rafael Sanzio, quien creo la obra de “La Escuela De Atenas”, en donde se refleja una reunión de varios filósofos de la antigua Grecia junto a su propio retrato escondido detrás de un pilar. En esta obra se puede comprender la admiración que se tenía en esa época por el volver a la época clásica, en donde el hombre era sabio y critico, debido a que estaba en una constante búsqueda de la verdad. En la obra de Sanzio se ve a Platón señalando el mundo de las ideas y a Aristóteles el mundo terrenal. Hacia el lado izquierdo, en donde esta Platón, se refleja una tendencia hacia el mundo contemplativo o inteligible, mientras que en el lado derecho se puede observar una conexión hacia el mundo de la praxis. Con esto se quiere decir que en el renacimiento hay una gran conexión entre el mundo contemplativo y practico, pero visto desde la perspectiva del sujeto como ingeniero de su realidad. También puede ser interpretado como una línea de tiempo, en donde Platón al señalar el mundo de las ideas pretende demostrar la espiritualidad o cristianismo que se encuentra anterior al mundo practico y renacentista.
También se encuentra el gran artista y escultor renacentista, Miguel Angel, este tipo en su obra “La Creación De Adán” en donde se muestra a Adán sentado en la tierra juntando su brazo con dios que se encuentra flotando en el cielo, se puede apreciar el episodio del génesis en donde se crea el primer ser humano, el primer hombre que pisa la tierra. En esta pintura se muestra al hombre como a un símil de dios, con un aspecto bastante similar pero en diferencia de que uno es el que esta en la tierra y el otro en el cielo. Es por eso que se puede producir una ambigüedad de recepción al ver este cuadro, por que nace la duda, de quien es el que creo a quien, si es que fue dios el que lo creo o si por el contrario fue el sujeto el que lo invento.
Por este mismo lado se encuentran las pinturas de Leonardo Da Vinci. En el cuadro de “La Ultima Cena”, se pinta el momento posterior al anunciado de Jesús, donde dicta que alguno de sus discípulos lo iría a traicionar. En este cuadro se puede apreciar la individualidad y distintas emociones de las distintas personas presentes, destacando ahí el predominio de las emociones subjetivas tras el anuncio. También, otro detalle importante es que en el cuadro no se muestra el cáliz, ni a cristo instaurando el sacramento de la eucaristía como lo afirma la biblia, lo cual demuestra al mismo tiempo un quiebre entre la figura de un ser todo poderoso y la importancia del sujeto, representado como un cristo mas humano que divino.
Siguiendo con los artistas renacentistas, se encuentra Sandro Botticelli, quien percibía la belleza como una unidad entre el espíritu y la sensualidad. En su obra “El nacimiento de Venus” se puede observar como estéticamente se convirtió la primavera en la alegoría poética del renacimiento. En este cuadro se muestra el nacimiento de la diosa del amor, en donde se encuentra completamente desnuda, se le ve un pecho y algunos bellos pubicos. Esto en la antigüedad o medio evo era considerado como una falta de respeto, debido a que la imagen sensual iba en contra de la política de esa época. Por lo cual, este cuadro puede ser representado bajo el espíritu de critica del hombre renacentista por una mayor libertad de expresión.
Todos estos detalles sobre el arte renacentista están completamente ligados al nacimiento de la modernidad y esto puede ser representado con la opinión de distintos intelectuales de los últimos siglos tales como Habermas, Kant y Casullo.
Según Habermas en el texto, “La modernidad y su conciencia en el tiempo”, afirma que el renacimiento fue uno de los hechos que marco un cambio de época que va desde la edad media a la modernidad. Esto se debe a que estos hechos suponían una gran crítica a la verdad absoluta representada por el teocentrismo de la edad media. Por ejemplo, como fue señalado anteriormente la mayoría de los cuadros renacentistas tienen una gran crítica hacia el medio evo, por que recalcan una mayor importancia en el sujeto, en el hombre, en la conciencia de la creación de un periodo mejor y en un renacimiento después de la muerte.
Así mismo, es como lo afirma el intelectual Kant en su texto “Que es la Ilustración” en donde en uno de sus párrafos iniciales plantea que la modernidad es un pensar en el futuro y no solo en el presente, “Una época no se puede obligar ni juramentar para poner a la siguiente en la condición de que le sea imposible ampliar sus conocimientos (sobre todo los muy urgentes) purificarlos de errores y, en general, promover la ilustración. Sería un crimen contra la naturaleza humana, cuya determinación originaria consiste, justamente en ese progresar.”[1] Esto puede ser representado con las pinturas renacentistas, en donde se busca desligar de un periodo que se consideraba opresor y oscuro y construir a si mismo un futuro mejor, explicando de manera definitiva de cómo el arte renacentista se ve influenciado con la creación de la modernidad, se tomará el ejemplo de la racionalización, que plantea Nicolás Casullo en su texto la “Modernidad como autorreflexión”, que se divide en cuatro formas. En la primera se objetiviza la historia para entenderse a si misma. Este podría ser definido como el método que sigue el arte para representar su pensamiento a la comunidad, mediante cuadros y pinturas en mármoles de iglesias y otras construcciones que tratan de ser los mas perfectas posibles para así poder expresar su mensaje de una manera clara. En la segunda forma, se encuentra la definición de un proceso esperanzador definido en un mejor futuro, esto es lo explicado anteriormente de cómo el renacimiento se constituye semánticamente como la creación de la conciencia de estar creando algo mejor a lo anterior, de un camino en búsqueda del progreso. En la tercera forma de racionalizacion, se establece el discurso de grandes hombres que cambiaron el transcurso de la historia, no fue acaso algunos de los autores renacentistas como Rafael, Miguel Angel y Leonardo da Vinci uno de ellos, junto a todo su aporte a la historia del arte, ciencia y filosofía y en ultimo lugar se encuentra la subjetividad es decir de que manera vemos el mundo y es esta cuarta forma en donde se puede apreciar la ley de la perspectiva creada en el renacimiento, en donde el hombre demostraba la realidad tal como la percibía por medio de sus sentidos e interioridad, creando así un mundo sin cadenas ni restricciones.
En conclusión, el cambio de época a través de las reflexiones modernas filosóficas y estéticas ocupa al renacimiento como uno de los pilares de la creación moderna. Sus cuadros encubiertos de mensajes antropocéntricos, ocultos como autoestereogramas, indican como el espíritu religioso de la edad media en su totalidad se fue desintegrando camufladamente por una nueva visión subjetiva de la realidad.
[1] Kant, Inmanuel. Filosofía de la historia. México. Fondo de Cultura Económica. 1941. Página 61.